lunes, 8 de junio de 2009

Historias reales

Antonio Jesús, malagueño de origen, se ordenó el pasado 12 julio. Entró en el Seminario cuando estaba finalizando la carrera de Filosofía con un permiso para compaginar ambas actividades. Allí vio que Dios lo llamaba por el camino del sacerdocio, que esa era su verdadera vocación. La encontró a través de una experiencia vocacional que se lleva a cabo para aquellas personas que están buscando cuál es su camino en la vida y que se llama “Monte Horeb”.Su primer destino ha sido en la Parroquia de Santiago el Mayor de El Morche (Málaga). “Desde el primer momento, me he sentido muy acogido en este pueblo. El día de mi ordenación vino un autobús de personas del pueblo a verme cuando todavía ni siquiera me conocían. Yo no sabía a qué me enfrentaba y este fue un gesto precioso por su parte”.Cuando le preguntamos a Antonio dónde le gustaría estar dentro de 5 años, insiste, una vez más, en lo feliz que se encuentra compartiendo su actividad con la comunidad de El Morche. “Si pudiera elegir me quedaría aquí desarrollando la vocación para la que me ha llamado Dios porque ser sacerdote es un regalo de Dios, es compartir con la gente los momentos más importantes de sus vidas”.Antonio destaca la importante labor que desarrolló el párroco que antes ocupaba su puesto. “Me he encontrado el camino muy allanado gracias a su trabajo. Tengo la suerte de estar en un lugar en el que la comunidad siente mucho la parroquia”

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